Martes, Octubre 19, 2021
El Meollo del Asunto   Suicidio y Coronavirus el nuevo coctel

Por: Daniel Valles

         Los reportes por muertos y contagiados de Covid nos son presentados diariamente desde marzo del año pasado.

         En los primeros meses y hasta hacer un par de ellos, siempre ocupaban un lugar preponderante en los sitios de los periódicos del país en Internet.

         Los noticieros del radio y TV, iniciaban sus trasmisiones invariablemente, dando el reporte de estas cifras. Entre la gente, era el principal tema de conversación. La nueva cifra. Las condiciones en que se estaban presentando.

         También se hablaba de la situación que prevalecía en las instituciones hospitalarias. Que eran muy malas. Estaban sobrepasados.

En las funerarias los hornos crematorios se mantenían trabajando 24 horas. Diariamente.

         Así pasaron meses. Hasta que, como todo, dejó de ser novedad. Dejó de ser noticia. Pasó a ser comentario importante, luego ya no lo fue. Ahora, se comenta como parte del diario acontecer. Como el clima.

         Esto sucede con casi todos los hechos que son repetitivos y constantes. Sean asesinatos, violencia intrafamiliar, consumo de drogas, embarazo de adolescentes, aborto, crímenes de mujeres y violencia en general.

         Se habla del “rompimiento del tejido social” con tanta ligereza, como si se tratara de la hebra que se ha corrido de una cobija, de un suéter o una bufanda que nos abriga en invierno.

Se habla de igual manera del suicidio. Y más, del suicidio de los adolescentes.

         En mis programas de radio y TV, en mis artículos para periódicos y revistas, frecuentemente trato el tema, porque por desgracia sucesos así siempre están presentes. Como de igual forma siempre están presentes el precio del gas, la gasolina, la luz, el aguacate y las tortillas, que van al alza.

         Tengo notas periodísticas en mis archivos personales que señalan el aumento de víctimas del suicidio de entre 1975-1995, en 8 veces.

En 1994, el suicidio fue la 4ta causa de muerte en la población del país entre 15 y 24 años. 80% de las muertes, se "disfrazan" como accidentes y las familias.

En 2003 a 2005, vuelven a incrementarse un 30% de acuerdo a datos del Inegi.

La misma institución reportó que, las entidades federativas que tuvieron mayores tasas de suicidio por cada 100 mil habitantes en 2018 fueron:

Chihuahua 11.4%, de aumento. Aguascalientes 9.9%, Campeche 9.1%, Quintana Roo 9.1%

         También en Chihuahua la tasa de suicidios al año pasado era de 6.48, cuando la media nacional era de 5.1, si lo vemos por género en mujeres la tasa por 100 mil habitantes era de 2.37 y en hombres de 10.66, es decir, el doble de la media nacional. Lo que ubica a Chihuahua como una de las entidades con mayor índice de suicidios.

La población más propensa al suicidio oscila entre los 20 y 39 años de edad.

Bueno, esos son datos, cifras duras de un problema grave en el que no toda la gente se detiene a considerar que se trata de personas que se quitaron la vida por la razón que fuere. Seres humanos con familia. Pero, mientras no sean familiares cercanos, la gran mayoría de las personas no toma en cuenta algo más que la numeraria.

Igual que con el suicidio pasa con el Covid. Creo que desde que se sobrepasó la cifra terrible de 60 mil muertos que el subsecretario de salud de México, el llamado Dr. Muerte estableció como una gran tragedia, poca gente, pocas personas de los medios le ponen tanto interés y le dan el énfasis que lo amerita.

Ahora tenemos una situación nueva. El suicidio ha hecho intersección con el Covid. Es decir, se han combinado. El resultado es un “coctel” nefasto, terrible.

El Inegi reporta siete mil 896 muertes por esta razón durante el 2020; en niños y jóvenes de 10 a 24 años. Representó la tercera causa de decesos, incluso arriba del coronavirus.

En entrevista periodística con el diario La Razón, María del Carmen Montenegro, especialista y académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, dijo el martes 3 que, la pandemia agudizó los problemas mentales. Los que pueden derivar en el suicidio.

¿Por qué? Las expectativas que se vienen abajo, el permanente aislamiento social y los conflictos derivados de convivir tanto tiempo dentro del hogar repercuten de manera significativa en la salud mental de la población mexicana, sobre todo de jóvenes y adolescentes, quienes se han visto más afectados en la tercera ola de contagios, explicó.

Durante el primer año de la pandemia, las entidades donde más personas se quitaron la vida son el Estado de México, con 832 casos, y Jalisco, con 680.

En niños y jóvenes de 10 a 24 años, representó la tercera causa de decesos —incluso por encima del Covid-19—, con dos mil 302 defunciones durante todo el año; esto significa que el 29 por ciento de los suicidios registrados en el país durante ese año ocurrieron en personas jóvenes.

En las personas de entre 25 y 34 años de edad, el suicidio fue la sexta causa de muerte, mientras que, en los ciudadanos de 35 a 44 años de edad, fue la novena causa.

Suicidio y Covid. El primero es una solución permanente a un problema temporal. Lo segundo, es un problema temporal que, de mantener los protocolos de salud y contar con el cuadro completo de vacunas, no debe de provocar mayor problema en nuestra persona.

Entender lo uno y lo otro puede hacer la diferencia para no ser parte de una o de otra estadística. Es algo que sí podemos evitar que aumente.

No como el precio de la gasolina o de las tortillas, donde nada podemos hacer. Ahí El Meollo del Asunto.

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