Líneas de investigación de la DEA apuntan a funcionarios municipales y familiares del edil.
Una investigación de la DEA y el Departamento del Tesoro de EE.UU. revela vínculos financieros entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y familiares del alcalde de la ciudad de Chihuahua Marco Bonilla.
El portal hablemosclaro.com detalló que una investigación conjunta entre la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos y el Departamento del Tesoro; ha revelado presuntos vínculos financieros entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y la administración del alcalde de la ciudad de Chihuahua.
Entre las evidencias más contundentes destaca una cuenta bancaria en un paraíso fiscal europeo, a nombre de Vanessa Ochoa Mendoza, media hermana del edil, con más de cinco millones de dólares depositados.
El reporte indica que la indagatoria comenzó en 2021 como parte de una operación mayor contra el narcotráfico internacional; particularmente enfocada en las rutas financieras del grupo criminal dentro del estado de Chihuahua y por informes confidenciales de colaboradores de la DEA señalaron que ciertos operadores financieros del cartel habían sido vistos con personas cercanas al alcalde.
Con estos indicios, el Departamento del Tesoro, con apoyo de la DEA y de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional; amplió la pesquisa para incluir a funcionarios municipales y familiares directos del alcalde, siguiendo una línea de investigación relacionada con posibles actos de corrupción extranjera.
Para mediados de 2022, una figura clave dentro del círculo de confianza del edil fue identificada por haber recibido grandes sumas de dinero del cártel y esta revelación condujo a la sospecha de una red de lavado de dinero que vinculaba directamente al alcalde con la organización criminal.
Hacia finales de ese mismo año, la investigación logró localizar una cuenta bancaria en el banco ABN AMRO en Ámsterdam, Países Bajos, bajo el nombre de Vanessa Ochoa Mendoza.
Según los documentos recabados, el monto superaba los cinco millones de dólares, lo que representó un fuerte indicio de operaciones financieras ilícitas relacionadas con el narcotráfico.
En 2024, nuevas pruebas reafirmaron la colaboración entre Ochoa Mendoza y operadores del CJNG. Las autoridades estadounidenses consideran este hallazgo como una muestra más del creciente poder del crimen organizado dentro de las estructuras políticas y administrativas en México.
Actualmente, la investigación continúa con el objetivo de identificar a todos los involucrados y desmantelar la red financiera que permitió al cártel infiltrarse en los niveles más altos del gobierno municipal de Chihuahua.