Política monetaria no reacciona a las presiones inflacionarias.
Aunque el índice inflacionario se contuvo una décima en el último mes del año pasado a nivel nacional y en la región, el país inició el 2026 con una desaceleración económica, por las condiciones de descompresión en los costos de la cadena productiva y de crecimiento con las que cerró el 2025.
El presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas Alejandro Sandoval Murillo informó que la inflación tiende a ceder ligeramente a nivel nacional y en Juárez, pero la meta del Banco del México sigue en llegar a una tasa del 3 por ciento, por lo que el índice de 3.7 por ciento se mantiene dentro del rango, condición que se registra desde hace varios meses.
Explicó que en el desglose de este indicador, se aduce que han bajado los precios de los productos agropecuarios, porque realmente no se mueven por condiciones de mercado o por condiciones políticas, mientras que los precios de las mercancías y los servicios tuvieron presiones alcistas recurrentes en los últimos 48 meses.
Apuntó que ante ese panorama la política monetaria no está reaccionando ante las presiones inflacionarias y en particular en servicios sobre todo en aquellos como alimentos, entretenimiento y hospedaje, entre otros; que cada mes son aumentados por la discusión de temas de tipo laboral a nivel federal.
Agregó que se aduce que el comportamiento económico actual tiene mucho más que ver con una desaceleración notoria por como cierra el 2025, que es una reacción adecuada en materia de precios que pudiera estar más implicada a una posición de desaceleración que a una estabilización.