Paso deprimido hubiera duplicado la inversión; manifiesta alcalde.
En el arranque de la construcción del puente de la Avenida Vicente Guerrero con la colocación de la primera piedra, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar informó que era necesario aprovechar la disponibilidad de los recursos e invertir en infraestructura para Juárez, ya que de no haberlo hecho entonces sería una traición para la ciudad.
De acuerdo a las exigencias del sector privado, el proyecto era la construcción de un paso deprimido en esa zona para resolver la congestión vehicular que causa la operación del tren de carga, sin embargo, esa decisión habría duplicado el costo de la obra, por lo que se optó por el puente elevado.
Insistió en que esta construcción no pone en riesgo los edificios históricos del lugar, como el caso de la llamada Garita de Metales que corresponde a la Ex Aduana, por lo que no fue necesario contar con el permiso del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
En cuanto al proyecto integral para la solución del problema del tren atravesado, el jefe de la comuna mencionó que sigue vigente la construcción de otro puente en la calle David Herrera Jordán, en el cruce con la calle Francisco Villa, pero hasta el momento no hay aviso sobre los recursos o el desarrollo de la obra.
En medio de la serie de protestas que lanzaron locatarios, el párroco de Catedral y organismos empresariales, el presidente apuntó que no existe la negación a la obra por parte de la Diócesis de Ciudad Juárez y en el caso del sacerdote Eduardo Hayen Cuarón, es posible que tenga conflicto de intereses por la empresa Hágalo, que es propiedad de su primo y que recientemente abrió sus puertas en la zona Centro.