Esto con el propósito de ofrecer un proceso migratorio ordenado, seguro y digno, pero exclusivamente a familias canalizadas por el propio Instituto y Grupo Beta
Santiago González Reyes, director de Derechos Humanos del municipio dijo que este campamento, que se ubica en la intersección de las calles David Herrera Jordán y Moctezuma, tiene una capacidad para albergar a 300 personas y estará bajo la administración de la Dirección de Derechos Humanos del municipio.
Las instalaciones cuentan con dormitorios, servicios sanitarios con agua caliente y se proporcionará alimentación por parte del INM, entidad encargada de aportar los recursos para la operación del campamento.
González Reyes detalló que el espacio estará dividido en tres áreas, destinadas a diferentes tipos de familias. La primera será para madres solteras con hijos pequeños, la segunda para familias completas y la tercera para padres solteros con hijos adolescentes o mayores.
Para mantener un control de acceso se implementarán pulseras de identificación, con el propósito de prevenir la entrada de personas ajenas al campamento. No obstante, se permitirá a los residentes salir libremente hasta las 11:00 de la noche.
Adicionalmente se contará con la vigilancia activa de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, así como con la presencia de personal de Protección Civil para garantizar la seguridad y el bienestar de los ocupantes.
Las familias que serán acogidas en este lugar serán aquellas que hayan sido rescatadas por el Instituto Nacional de Migración y Grupo Beta de diversos puntos, como el bordo del Río Bravo, el punto de revisión militar PRECOS, el aeropuerto o el tren.