Harán inspecciones en edificios abandonados para evitar que viajeros pernocten ahí.
Ante el incremento en el flujo migratorio hacia esta frontera, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar informó que el albergue Kiki Romero llegó al límite de su capacidad, por lo que buscan la forma de abrir más espacios para dar refugio a los migrantes y evitar que se mantengan en situación de calle.
Indicó que también debido a ello se inició un proceso de inspección en diferentes puntos de la ciudad donde se ubican edificios abandonados, con el propósito de evitar tragedias por las malas condiciones de esas construcciones.
Mencionó que es por ello se interpuso una demanda ante la Fiscalía General de Distrito en la Zona Norte para conseguir el acompañamiento legal y emprender en acciones de desalojo de esos inmuebles inseguros, ya que tampoco se debe permitir ese comportamiento, pudiendo gestionar más espacios para ellos.
De la misma manera, indicó que solicitó al Instituto Nacional de Migración que reactive el punto de revisión en Savalsa, cercano al municipio de Jiménez, en el sur del estado, pues en conjunto con la Policía Estatal se logró contener el flujo migratorio, dada la contingencia que se registró en esta frontera, por lo que es necesario que se instalen esos controles.