Sitio será provisional mientras viajeros resuelven su situación ante las autoridades de Estados Unidos.
Luego del operativo de reubicación del campamento ocupado por migrantes en las inmediaciones de la Presidencia Municipal, el coordinador de Comunicación Social Carlos Nájera Payan informó que las personas en situación de movilidad reinstaladas, reciben atención médica constante, pues la permanencia en ese sitio ya estaba causando afectaciones en su salud.
Comentó que durante el operativo se trasladó a 243 personas debidamente atendidas, las cuales 187 aceptaron voluntariamente y 56 tuvieron que ser convencidas debido a que se resistieron a esas acciones.
Explicó que el lugar en el que se encuentran ahora cuenta con mejores condiciones para que los viajeros tengan una mejor estancia, ya que tienen dotación de agua caliente y fría, así como aires acondicionados.
Indicó que las inclemencias del tiempo fueron una de las causas principales de la reinstalación, además de los riesgos que existían en el lugar, ya que había pésimas condiciones de insalubridad y era posible la existencia de incendios y otros peligros en materia de Protección Civil.
Mencionó que también existe libertad para entrar y salir del campamento, a diferencia de los albergues donde sí se impone un reglamento, aun así, se plantearon diversas actividades para mantener el orden en el lugar.
Otro de los beneficios es que los viajeros ya no duermen en el suelo, sino que se logró la asignación de colchonetas para ello, las cuales se entregaron a cada persona que ahora habita en ese lugar.
Así mismo indicó que hubo familias que aceptaron su traslado al albergue Kiki Romero y hubo quejas sobre afectaciones en la piel de varios de los infantes, los cuales ya son atendidos para solucionar esta problemática.
Agregó que el campamento solo se instaló para las personas que permanecían en la Presidencia, además que se trata de migrantes que ya tienen cita para continuar con su gestión ante las autoridades migratorias de Estados Unidos, por lo que será cerrado una vez que los viajeros hayan desalojado el lugar y no se recibirá a nuevos refugiados.