Quienes acceden a instalarse provienen de Guatemala, Honduras y El Salvador.
En el avance en la atención a la crisis migratoria, registrada en la frontera con la llegada de decenas de viajeros de origen venezolano, el martes se recibió a 80 personas en el albergue habilitado por el gobierno municipal en el gimnasio Kiki Romero, con lo que se amplían los espacios.
El coordinador del Consejo Estatal de Población Enrique Valenzuela Indicó que la mayoría de los viajeros prefieren instalarse en el albergue Ónix, habilitado recientemente en la zona de San Lorenzo, ya que les permite dormir y alimentarse en ese lugar para después salir y acercarse a los puentes internacionales en espera de algún cambio a las reglas impuestas por Estados Unidos.
Resaltó que hay vigilancia permanente en las inmediaciones de la instancia que representa, así como en el puente Paso del Norte, para convencer a los viajeros de refugiarse en un lugar seguro, sobre todo cuándo descienden las temperaturas, sin embargo, el permanecer en ese lugar en comunidad con otros migrantes, les dota de un sentido de pertenencia especial.
De acuerdo a información proporcionada por la Dirección de Derechos Humanos del municipio, el martes se abrió espacio para refugiar a 80 personas en situación de movilidad en el albergue Kiki Romero, pero quienes acceden a instalarse provienen de Guatemala, Honduras y El Salvador; así como algunos connacionales desplazados.
Enrique Valenzuela mencionó que, de los viajeros expulsados de Estados Unidos, algunos fueron bajo el título 42, el cual se refiere a deportaciones por cuestiones de salud pública y a partir del 12 de octubre se han deportado hasta 200 migrantes diarios.